Quisiera hablar en este post de uno de los videojuegos que más gratamente me ha sorprendido en los últimos años (aunque reconozco mi poco conocimiento acerca de el mundo de las consolas ya que, por unos motivos o por otros, nunca he tenido una, tanto el juego como la consola fue prestada por un amigo –aprovecho ya para darle las gracias-). Quiero hacer referencia sobre la cuarta parte de Resident Evil, saga ya consagrada y que supongo que no necesitara ninguna absurda presentación.Como en todos las partes de la saga y otros juegos de terror, el objetivo es claro, el de matar, matar y matar zoombies u otros seres mutados para salvar el planeta y/o salvar a la chica. Sin embargo, Resident Evil 4 no es un capítulo más en la famosa saga de zoombies, nunca lo ha sido y nunca lo será. Para empezar está ambientada en España, algo que lo hace del todo chocante, un guiño hacia nuestro país enturbiado por un doblaje con un acento más semejante al mexicano que al castellano (otra prueba de la gran estupidez y paletismo que siguen teniendo los americanos acerca de la ubicación de nuestro país y de la geografía en general). Pero bueno, supongo que al resto de países no hispanohablantes les dará absolutamente igual lo que les suelten los zoombies, mayormente amenazas, insultos y demás groserías.
La ambientación está bastante bien conseguida (aunque más que de 2004 parece que estemos en la España del s. XIX), acompañaremos a León, el protagonista, por lugares que van desde un oscuro bosque, un pueblo típico de montaña llamado El Pueblo (que ‘originales’ XD), un castillo de lo más tenebroso y, como no, laboratorios con fines maléficos situados en una isla cercana a la península, todo ello acompañado de unos gráficos para quitarse el sombrero, propios de una gran película cinematográfica en cuanto a los rostros, detalles y decorados se refiere, desde los inquietantes tonos ocres que impregnan la soledad y ausencia de vida del poblado y sus alrededores hasta los lujosos y detalladamente enfermizos interiores del castillo o los fríos colores metálicos que decoran las instalaciones científicas, sin olvidar la inmejorable calidad de la vivacidad y luminosidad de las llamas que alimentan el fuego, todo un logro.

La historia del juego es bastante sencilla: León, el poli americano “por un solo día”, tiene que rescatar a Ashley, la hija del presidente, que se encuentra raptada por una especia de secta llamada ‘Los Iluminados’ que la retiene para sus oscuras intenciones de sembrar el caos en el mundo... El desarrollo peca de ser excesivamente simple y lineal pero es algo que se olvida fácilmente en cuanto llegan los momentos de acción que, por desgracía o por fortuna (según se mire), no son pocos y a veces muy continuos. Básicamente nuestro cometido será avanzar sin descanso, resolviendo algún pequeño puzzle (de baja dificultad) y acabando con todos los enemigos que se pongan por delante, disparando a diestro y siniestro utilizando un armamento de lo más variado y que se irá actualizando gracias a nuestro oscuro ‘amigo’ El Buhonero, con el que nos encontraremos en diversas partes del juego y aprovechará para timarnos siempre que pueda.
Resulta difícil imaginar una progresión tan acertada, meticulosa y constante como la mostrada por Resident Evil 4, todo una montaña rusa de sorpresas: sobrevivir al ataque de interminables hordas enemigas en el interior de un caserón durante una noche lluviosa, agudizar nuestra rapidez y sentido del espacio para acabar con los enemigos que se abalanzan sobre las pequeñas vagonetas de carga en las que viajamos por una anticuada vía minera, proteger y guiar a la hija del presidente evitando que la dañen en la medida de lo posible, acabar con un gigantesco troll abriendo una trampilla que lleva a un foso lleno de lava, eliminar a un enorme monstruo acuático a base de lanzarle arpones mientras esquivamos sus acometidas a bordo de una frágil lancha de madera, escapar de una estatua gigantesca sobre un puente derruido, aniquilar a un enemigo persiguiéndolo a través de una pequeña ciudadela o acabar con un terrible engendro haciendo uso de contenedores de nitrógeno para helarlo temporalmente... Pocos juegos pueden presumir de semejante cantidad y calidad de situaciones, algunas de verdadero agobio y estrés, momentos de autentico miedo, como cuando aparece por primera vez un Regenerator, un mutado ser humanoide que tienen la increíble capacidad de regenerarse y que para acabar con él se necesita disparar a las plagas que circulan por su cuerpo, una osadía si no posees la mira infrarroja. También hay que destacar otras extraordinarias criaturas del juego como los Novistadores (insectos gigantes camaleónicos capaces de ser invisibles al ojo del ser humano, son de verdadero incordio cuando hay muchos…) o el Garrador (guerrero infectado con aspecto de antiguo gladiador que carece de vista y que arremete brutalmente con sus afiladas garras guiándose por los sonidos), entre otros. Siendo quizá excesivamente puntilloso, el combate final me resulto un tanto decepcionante tras el magnífico enfrentamiento anterior por lo fácil y habitual de su desarrollo, aunque la huida frenética final de Leon y Ashley subidos en una moto acuática hasta las afueras de la isla es de lo mejorcito del juego, toda una subida de adrenalina sin desperdicio.
Conclusión: un juegazo, puro entretenimiento y diversión. La quinta parte está a punto de salir y parece que va a estar desarrollada en África, lo cual ha hecho ser arremetido de múltiples críticas acerca de un presunto racismo del juego, algo extremadamente absurdo y fuera de lugar. Se destaca el hecho de que hasta ahora se eliminaba a zombies blancos, algunos de color, e incluso más específicamente a españoles en Resident Evil 4, y que nunca se llegó a ver el racismo ante el hecho de que se trataban de muertos vivientes o personas bajo control mental. Esperemos que no vayan más lejos estas protestas y que no alteren el colosal trabajo que se está realizando con el juego. 
2 comentarios:
Cuando pensé que los videojuegos ya no me gustaban como antes, jugué este juego y vi la luz. Si es que los resident evil son la caña. Yo desde que probé el RE1 para PSX estoy enamorado de esta saga y el RE4 sin duda es la culminación en cuanto a gráficos y diversión.
Salu2
Un autentico juegazo... y mira que no soy muy partidario de estos juegos de tiro...
Saludos y gracias por escribir
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